Asediado por estrecheces económicas y posibles compradores, Enrique Sedó, un mecenas de las artes en el Caribe colombiano, se ve forzado a vender el Bellavista, hotel al que ha entregó toda su vida. Ante tal noticia, algunos de los huéspedes más ilustres regresan para revivir recuerdos, echar a volar sensibilidades y cerrar las puertas del emblemático lugar.