Vamos tras las huellas de una novela y un autor que parecen no haber existido perdidos muy profundamente en años de silencio, persecución y sangre en los márgenes de un país oscuro. Su nombre desapareció como desaparecen las palabras en Macondo y hay que nombrarlo varias veces al calor del fuego y allá lejos para que reviva como el pueblo fantasma de su novela.