Julio es un viejo músico que en los 70 hizo un hit que le dio algo de fama, pero en la actualidad ha pasado al olvido serenateando en las calles de Santa Marta. Un día recibe una invitación para ser homenajeado; al principio la rechaza, pero al enterarse que será en Bogotá acepta, allí vive su hija; Julio ve en esto la oportunidad para volverla a ver y recomponer la relación entre ellos. Para viajar solo necesita una cosa, su cédula lo que es un gran problema; Julio lleva seis años esperando que le sea entregada. Busca la ayuda del único abogado que puede pagar, Machuca, un viejo jurista adicto a las apuestas. Machuca se pone a trabajar y descubre por qué el documento no llega: Julio fue declarado muerto por un error de la registraduría. A pesar de sus buenas intenciones las adicciones de Machuca estropean el caso, lo que rompe su relación con Julio, pero Machuca no se rinde, retoma la defensa y comprueba la identidad de Julio por medio de lo único que puede dar fe de su existencia, su música.