Pantera, Demonia, Amapola, Lucifer, Morgana y Citrina son identidades disidentes que habitan Bogotá y convierten el performance en un lenguaje político de resistencia y transformación identitaria. A través de una narrativa híbrida que entrelaza lo documental y lo performativo, sus cuerpxs dialogan con un mundo que insiste en definir, encasillar y marginar; el performance emerge así como un espacio de autenticidad, planteando una pregunta central: ¿es en el performance donde habita las verdades más profunda, mientras la realidad la silencia?